Hay cosas en la vida que no merecen un premio, que no tienen mérito. Trabajo que hay que hacer en privado, internamente, sin hacer ruido, sin los halagos de nadie, ni el reconocimiento de ninguno de tus amigos o conocidos.
Pero cuando surge la decisión de ser fuerte, de hacer tu trabajo, hay que tomar una decisión. O ser cobarde, dejarse llevar como siempre, recordar los errores ya cometidos, poner las canciones que te hacen sentirte débil o como digo, ser fuerte, callar, no decirselo a nadie, no hacer ruido y superarlo.
Creo que ya es hora de la segunda opción. Ya es hora de ser valiente. Ya es hora de vivir.
"Hoy voy a decirlo, cuanto me amo. Tu ya no puedes, hacerme daño."
No hay comentarios:
Publicar un comentario