No sé la razón, supongo que tendría que hacerme un gran psicoanálisis para conocer esa parte escondida de mí, para saber qué ocurrió en un día de reyes antaño, para que un año más, me sienta tan vacío hoy.
Queremos tantas cosas... Un soldado imperial a escala real, una moto, un coche, todos los vinilos de tu grupo preferido, ese juego que habías visto, una casa nueva, ganar la lotería...
No pienso ser tan estúpido como para decir que no me gustan esas cosas pero... quizás solamente si en un día como hoy en el que se regalan tantas cosas...
No me chillas en cuanto me despierto por haber hecho algo que yo creía estaba bien hecho.
En vez de comprar el regalo que a tí te gustaría, compras el regalo que me gustaría a mí...
Me contestas a ese mensaje tan bonito que te escribí ayer para animarte.
No me echas en cara cada cosa que hago, esté bien o mal hecha y buscas la razón estúpida con la que crees quedar por encima.
Me sonríes.
No me presionas.
Eres cariñosa e intentas que las cosas salgan bien a pesar de los obstáculos que surgen en el camino.
La culpa de las cosas que suceden no la tienen los demás, la tiene el hecho de esperar algo parecido a lo que tu haces es por ellos... pero parece que las cosas una vez más no funcionan de manera racional.
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