Siéntate si no lo estás aún. Aclárate los ojos. Respira profundamente. Despeja la mente. Da un trago a la cerveza. Pasa tu lengua por tus labios. Empieza a leer. No temas si disfrutas y no te cortes si lo aborreces. No dudes en criticarme y menos aún si lo que quieres es adularme. Llora si es lo que necesitas. Ríe si he conseguido algo tan difícil. Llega hasta el final y por favor, vuelve.

¿Cuanta gente te hace sentir extraordinario?

Día de resaca. De esos que salir de casa se vuelve algo casi imposible. Día difícil por todo lo acontecido en los últimos días.

Acabo de ver una peli, de esas de serie B, de las que recaudan poco en el cine, con actores mediocres y un argumento estúpido. Qué tontería cuando se te cae la lágrimilla al final, en el momento clave por el que has visto toda la película. 

¿Cuanta gente te hace sentir extraordinario? Quizás sea una de las grandes respuestas al sentido de la vida, una de las cosas que hace que seas más o menos feliz. Ese gran placer, ese orgullo, ese sentirse realizado que te ofrece que alguien te haga sentir una persona increible, seas como seas. 

Y es algo que todo el mundo merece sentir y es algo que he intentado hacer sentir a ciertas personas que llevo queriendo desde hace años. Por desgracia, a veces uno no se siente igual y es que por muy extraordinario que fuiste o que vayas a ser, esta es una pregunta que debe contestarse día a día, momento a momento, semana a semana. 

Hay gente a mi alrededor que se ha olvidado de hacer que me sienta extraordinario. Ojalá vuelvan a hacerlo pronto.

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